miércoles, 12 de mayo de 2010

MUJERES GATO

Escena de 'Desayuno con diamantes'. FUENTE: POLYVORE

Las mujeres, como los gatos, siempre van cuando no se les llama. Pero yo ni siquiera hago eso. Aparezco de repente, sin previo aviso, sin cambio y sin control.
Arañando, maullando... Agarrando.
Suplicando una llamada sin respuesta, cinco minutos más. Ronroneo.
Y es que no sé cuándo va a ser la próxima vez que no quiera acudir, me agarro al aire que hay desde aquí.
"Dicen que las mujeres y los gatos nunca vienen cuando se les llama, pero acuden sin falta en cuanto no se les hace caso". 
Carmen.