domingo, 9 de mayo de 2010

SEMISUEÑO


Mi mente va muy rápido y mi corazón se acelera, casi tanto como el tuyo, aunque eso parece imposible, un reloj que se acelera al no verte, un cuerpo revolucionado cual café. No puedo parar quieta, excepto cuando me quedo embobada, es decir, casi siempre; vivo en un estado de semisueño del que no quiero despertar, porque me caería de la cama.