jueves, 27 de enero de 2011

SOÑANDO...


Raquel dormida. FOTO: DAVID

 Porque soñar no hace daño a nadie, excepto al que lo hace. Piensa que podrá conseguirlo todo con sólo cerrar los ojos y que si algo malo le persigue, con abrirlos, todo se habrá solucionado. 
 Pero la realidad no es así, por suerte o por desgracia. Pero sí que podemos esperar muchas cosas; aunque a veces el vivir sin ilusión, es casi más fácil, porque en esos casos; todo es sorprendente. Un adjetivo bastante sonoro que sirve para abarcarlo todo. Desde las ganas de llorar a las de gritar; bien por tristeza o felicidad. 
 Y yo me paso el día entero durmiendo y gritando, esperando que la realidad me haga despertar y me deje sin palabras. Y esto, pocas veces me ha ocurrido, por eso, sigo soñando.

(Escrito el 26-12-2009).