miércoles, 17 de agosto de 2011

SI...


Cielo de Pamplona desde el campus de la uni. FOTO: R. ATONDO

Sino entiendo qué hago aquí, por qué me desperté, si mis sueño rotos están, si no eres  mi sueño despierta, que no entiendo hoy. Si me caigo y tropiezo, de torpe que soy, si me pierdo en las páginas en blanco, de mi diario cerrado, que no te escribí, y si no me recoges en los mapas que no leí.
Si mis huesos están rotos, en algún triste país, un lazo rojo, zapatos de charol, levantándome del suelo, bailando estoy.
Si me arrepiento de las palabras que dije, por los dos, de los te quiero callados, en mis labios sellados, en señal de oración.
En los discos prohibidos, en los libros de amor, en las poesías, los números, en cada canción. En cada locura y desesperación, que no hice por miedo, cobardía o razón, mil mensajes te escribo, desde mi prisión.
En cada insensatez, yo me pierdo o no soy, la triste figura, que un tu mano lloró. La princesa de la caja de  cristal, la manzana mordida, que no va a despertar con un beso tuyo, que se llevó el adiós.
Cada mentira detrás de una lágrima, detrás de un estoy bien. Si no hago lo que debo, si nunca te gusté, si no soy lo que quieres y no lo voy a ser. Si no confían en mí , si no lo puedo hacer ver, si soy inocente, testaruda o con fe. No me vale de nada, si no me puedo poner en pie.
Cada sueño tuyo, cada lágrimas que está, recorriendo mil batallas, que perdidas ya están. No me gusta lo que  veo, lo que siento, no sé, con los ojos borrosos, de las miradas de ayer. Si no me siento despierta, ni dormida estoy. Mil batallas, hice para los dos. Tú querías ser mi caballero y yo tu superman, pero ambos necesitamos, más coraje y valor, que una espada o una capa, para arreglar un corazón.
No soy la niña que crees, ni inocente ni borde, ni nada que ves; simplemente carácter, eso es lo que es. Fíjate en cada paso que das, que yo te marqué, el compás de mi vida, en tu latir. A cada paso que doy, voy rompiendo y destrozando, todo lo que no soy.
Si no supe hablar y mucho menos callar, sino entiendo de palabras, para amar. Si no te supe querer, si engañada estuve, si no sé lo que es amar y tú no me lo hiciste ver. Si una venda me pusiste con adornos me coronaste y con un " no te creo", me destrozaste.
Si me río sin ganas  y tiemblo sin control. Si pierdo la compostura, el miedo está, agarrándome de pies y manos, no dejándome escapar. Él no me abandonará, terrible dolor. La soledad es mi mejor compañía, mi triste compasión, la melancolía, los recuerdos y el alcohol que tus labios dejaron en mi cuerpo de hoy.
Fiel compañera, la soledad y el temor.
Si algún día, seguro que triunfaré y en mi equipaje no te meteré. Ya te habré borrado con cien mil lágrimas que habré llorado. Si eso espero, pero seguro no conseguiré. Si en cada escenario, tu mirada buscaré, tan sólo será un butaca vacía, como el hueco de mi corazón.
Si ya no encuentro palabras, en mi mundo de letras, para poder rezar esta triste historia, que con un adiós comenzó y con un hasta nunca acabó.