jueves, 10 de noviembre de 2011

'THE PHANTOM OF THE OPERA' ('EL FANTASMA DE LA ÓPERA')



The phantom of the opera (El fantasma de la ópera)

EEUU, 2004.
DIRECTOR: Joel Schumacher
GUION: Joel Schumacher /Andrew Lloyd Weber
Musical. 


PUNTUACIÓN: 12/10.

SINOPSIS: Un genio de la música desfigurado, tiene aterrorizados a todos los miembros de la Ópera Popular de París en favor de su protegida.




VALORACIÓN: Una vez más me reitero en que me encantan los musicales y aunque ya había escuchado un millón de veces las canciones de éste, nunca había visto la película, tan sólo algunas escenas y eso que tenía muchas ganas, tras descubrir que el Fantasma no era mi más ni menos que Gerald Butler (300 o PD. I love you).

Gerald Butler como El Fantasma de la Ópera. 

En varios momentos, la película me recordó a la Bella y la Bestia. Como es en la escena en la azotea con las gárgolas, donde los enamorados Raoul y Christine cantan ante la mirada del Fantasma que les espía. Me recordó a la lucha final, en la que matan a la Bestia. También la rosa, símbolo del Fantasma, es igual que la que maldijo a La Bestia. Y en el final, cuando el Fantasma agarra a Raoul y le hace elegir a Christine; es igual que la petición que le hace Bella a la Bestia, para poder salvar a su padre.



O el paralelismo con otra bestia, como es King Kong y su frase "Fue la belleza la que mató a la bestia", pues en este caso, me parece que también. Él es así, porque el mundo le ha hecho así, le ha tratado con crueldad y no conoce otra forma de vida (Quasimodo en El Jorobado de Notre Dame).

Y cómo dos objetos en apariencia sin importancia, como son  la caja de música y la rosa, son constantes en toda la película (al igual que Rosebud en Ciudadano Kane). Aparecen y desaparecen gracias al uso de los flashbacks, en los que se nos cuenta la historia (como en El paciente inglés). Aunque lo curioso es que en este caso, es mucho más luminoso el pasado que está en color, que el presente en blanco y negro, que parece como apolillado.
Aunque en ambos se muestra un magnífico uso de los colores: el rojo, el negro y el blanco. Sobre todo en los grandes momentos. Y también el uso de lo dorado y rosa para lo festivo y escandaloso.


Pero lo que más me llamó la atención, es cómo presentan al Fantasma. Porque pese a ser un ser putrefacto, que mata y hace lo que le viene en gana, atemorizando a todo el mundo. Le coges cariño. No quieres que Raoul le mate, pero tampoco quieres que él muera. Incluso también acabas encantada, al igual que Christine cuando él aparece.
Brillante. Sobre todo el final.

RESUMEN:



En 1919, en la Ópera de París se celebra una subasta donde un señor mayor que responde al nombre  de vizconde de Changy adquiere una caja de música con un mono persa, ante la atenta mirada de una señora mayor que también ha pujado por esa baratija.



El siguiente objeto a subastar es una lámpara que fue rota en aquel gran desastre y que ha sido reparada. La lámpara se enciende y con ella todo el teatro comienza a resplandecer. Volvemos a 1870 a la Opera Populaire (Ópera Popular) donde están ensayando Hannibal de Chalemau. El dueño interrumpe para informar a todo el equipo que se jubila para marcharse a descansar a Australia. Pero les deja en buenas  manos, las de los nuevos dueños, dos personas que han hecho fortuna gracias al negocio de la chatarra, Gilles Andre (Simon Callow) y Richard Firmin (Cirian Hinds). También aparece Raoul, antiguo amigo de la infancia de una de las bailarinas.



La diva Carlotta (Minnie Driver) se niega a actuar más hasta que los nuevos dueños se humillan y les pide que cante ante ellos, pero en el momento en que está cantando el aria de la obra, el decorado cae encima de ella. Entonces, Madame Giry (Miranda Richardson), instructora de ballet, propone a una de las bailarinas, Chirstine Daáe (Emmy Rossum) como sustituta. La joven es la única hija de una famoso violinista fallecido hace tiempo y además ha recibido clases de canto de un extraño profesor. La chica se dispone a cantar aún con su traje de bailarina, cuando rápidamente la vemos en el escenario maravillando al público con su interpretación de Think of me.






Después del espectáculo, baja a una pequeña capilla debajo de la ópera para hablar con su fallecido padre. En ese momento,  su amiga Meg (Jennifer Ellison), una de las bailarinas, le pregunta por su secreto, cómo ha conseguido cantar así de bien. Le alaba con Angel of music, puesto que la joven está empeñada en que su don proviene de un ángel que su padre le prometió que el enviaría después de su muerte para cuidar de ella; algo que su amiga no cree.



Raoul, el vizconde de Changy y patrón de la ópera va a visitar a Christine a su camerino. Ha estado en el espectáculo de esa noche y en ella ha reconocido a su amiga de la infancia.


Ya en su habitación, Christine, comienza a cantar a ese ángel y es entonces cuando el fantasma hace su primera aparición (segunda si tenemos en cuenta, que fue él quien tiró encima de Carlotta el decorado) y canta para decirle a Christine que mire a través de su espejo que ahí lo encontrará.





La chica traspasa ese espejo (como Alicia a través del espejo) y el Fantasma la lleva a los sótanos de la ópera al ritmo de The Phantom of the opera (canción que aparecerá cada vez que el Fantasma haga algo. Es una constante en toda la película).






 Ahí le expresa sus sentimientos e intenta convencer a la joven para que se quede con él; ella está embelesada con el  ángel al que le canta Music of the night; pero comete el error de quitarle la máscara y él se pone furioso, porque no quiere que piense en él como en el rosto de una gárgola.




 Con delicadeza le devuelve la máscara, pero al levantarse ve con horror su viva imagen hecha muñeca y se desmaya. I remember / Stranger than you dreamt it, es todo lo que puede decir cuando despierta, porque todo le parece un extraño sueño.




Mientras Christine está fuera con el Fantasma, Andre y Firmin  piensan que está desaparecida y reciben una carta firmada por O.G (Opera Ghost = El fantasma de la ópera), en donde les pide que Christine sea la protagonista de Il Muto y no Carlotta que entra de manera escandalosa con Prima Donna






Ella quiere ser la gran diva y que Christine haga el papel de criado mudo, que eso será  lo que Andre y Firmin deciden hacer, desobedeciendo así al Fantasma. Lógicamente esta decisión tendrá consecuencias; la primera de ellas, será que Carlotta al beber  pierda la voz y tengan que parar durante 10 minutos la obra, hasta que Christine se cambie de ropa y la pueda sustituir. Mientras en el escenario actúa el ballet para entretener al público mientras espera, arriba Joseph Buquet (Kevin McHale), busca al Fantasma que le coge y le ahorca ante la vista de todo el público, puesto que cae colgado sobre el escenario.


Ante tan grotesca visión, Christine teme por su vida y por la de Raoul a quien coge de la mano para llevarle a un lugar más seguro. En la azotea, le confiesa su amor con All I ask of you. El Fantasma escondido lo ve todo y no puede evitar llorar al recoger la rosa que Christine ha tirado al suelo. Jura vengarse de ambos.




Tres meses después, están celebrando una Masquerade que el Fantasma interrumpe para anunciar que si ha estado desaparecido durante tanto tiempo ha sido porque estaba escribiendo una nueva obra, Don Juan, y da las instrucciones necesarias de cómo quiere que se haga. Además de quitarle a Christine el anillo de prometida que lleva colgado en el cuello.







Por la noche, Christine se despierta para ir a visitar la tumba de su padre (Wishing you were somehow here again). Raoul que se había quedado dormido haciendo vigilancia en su puerta, se da cuenta de su ausencia y sale corriendo al cementerio donde tiene una batalla con el Fantasma al que perdona la vida por petición de Christine.








En la Ópera trazan un plan para poder librarse de una vez por todas del Fantasma.


Le tejen una trampa: Christine tiene que cantar, así se aseguran su presencia. Y efectivamente no falla. Sale al escenario a cantar con ella,The point of no return. Ambos cantan apasionadamente, hasta que ella le quita la máscara, revelando al público su verdadera identidad.









 Enfurecido se la lleva a sus aposentos, mientras la gran lámpara de araña cae entre el público. Los trabajadores y bailarines van a por él. (Down once more/ Track down this murderer). 





El Fantasma le da el anillo que le quitó en la masquerade y le pregunta si se quiere quedar ahí con él. Mientras Raoul pregunta a Madame Giry dónde están y se adentra en el río para poder salvarla. En ese momento, Christine se enfrenta a una gran decisión: tiene que decir si se queda con él y así salva la vida de su amado, al cual el Fantasma agarra del cuello o por otro lado, si ella le rehusa, Raul morirá, aunque ella será libre. Chirstine decide quedarse para poder salvar la vida de su amado y para decirle al Fantasma que no está solo. Para demostrárselo le besa apasionadamente y no se ve ningún asco por su parte, más bien se muestra encantada.







Él le cuenta la verdad, está abrumado por las horribles acciones que ha realizado y la deja que se marche con Raoul en un bote, pidiéndoles que no digan nada,  mientras él se queda solo. Christine antes de irse, le devuelve el anillo, diciéndole tristemente que le quiere.


El Fantasma con el corazón roto, destruye todos los espejos y escapa.


Cuando llegan los trabajadores que quieren matarlo, él ya no está. Meg, tan sólo puede encontrar su máscara y la caja de música del mono.




Regresamos al presente, 1919. Donde Raoul (el señor mayor) lleva la caja de música que acaba de adquirir en la subasta a la tumba de Christine en donde podemos ver que hay una rosa con un lazo negro y un anillo, signo de que el Fantasma la ha visitado y aún la ama. 
Triste, Raoul comprende por fin, que Christine también amaba al Fantasma.