jueves, 2 de agosto de 2012

UN PUEBLITO BUENO



Viernes por la tarde, tengo fiesta, en Pamplona  hace calor y no sabemos qué hacer. Por eso, se nos ocurre ir al pueblo, que parece que ahora está tan de moda. Así que nos ponemos rumbo a Sarasa, en el norte de Navarra.
Eso sí, yo lo hice después de llenar primero bien el buche con una fresquita ensaladilla. La mejor opción para los días de calor.

Restos de ensaladilla.

Lo que hicimos fue ir a su casa, que más bien parecía un museo de historia rural por la cantidad de objetos que había en ella.

Casa familiar. 

A través de las rejas. 

Macetero ¿vintage? 

Llamador de la puerta. 

Llaves antiguas de la casa. 

Pero de todos ellos el que más me llamó la atención fue este antiguo pupitre de escuela que pertenece a su madre, exactamente es el que ella usaba cuando estudiaba. Cosas así, ahora tienen un gran valor. Y no estoy hablando solo del económico, sino también del sentimental e histórico. 

Antiguo pupitre de escuela. 

Farola del pueblo. 

¿El lavadero?

Sarasa, desde el depósito de agua. 

FOTOS. R. ATONDO