jueves, 23 de febrero de 2017

MARÍA DUEÑAS EN LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA



María Dueñas, durante el encuentro. FOTO: R. ATONDO (MÓVIL)

Ayer , con motivo del Patrón de la Facultad de Filosofía y Letras (San Isidoro), la escritora María Dueñas tuvo un encuentro con los estudiantes del campus de la Universidad de Navarra, donde impartió la conferencia El tiempo entre novelas. 

EL TIEMPO ENTRE NOVELAS

 Después de dos décadas dedicadas a la enseñanza (Filología Inglesa), con los hijos ya educados, a los 40 años en una pequeña universidad de West Virginia (Estados Unidos) decidió dar un pasó más allá y ponerse a escribir. Para ello se compró un libro de Fiction Writting (escritura de ficción) del que pudo tomar algunas ideas de las que salieron lo que sería el esbozo de Misión Olvido


 Pero al llegar a España y hablar con su madre que había pasado los años cuarenta en Tetuán, decidió cambiar de idea porque si no lo que había pasado en el Protectora Español en Marruecos iba a caer en el olvido. De ahí surgió El tiempo entre costuras que escribió en aproximadamente un año. 
 En junio de 2009 gracias a Temas de Hoy de la Editorial Planeta pudimos conocer la historia de la joven modista Sira Quiroga. Una historia que ha cautivado a más de un millón de lectores y ha sido traducida a 25 idiomas. Todo un fenómeno gracias a los lectores que con el boca a boca son el mejor marketing. 
 A partir del éxito empezaron las propuestas disparatadas y otras no tanto, como fue la de realizar una película o serie de televisión debido a su alto potencial audiovisual. De ahí salió la serie de Antena 3 que estuvo dos años en el cajón esperando su momento de poder ver a Adriana Ugarte convertida en Sira. 


 Mientras le pedían un segundo libro, querían una continuación de El tiempo entre costuras, pero Dueñas prefería cambiar de aires y retomó el proyecto que tenía escrito hace años que acabó siendo Misión Olvido. Una novela de campus, un género bastante común en el mundo anglosajón que cuenta la historia de la profesora Blanca Perea y de sus coprotagonistas, Daniel Carter y Luis Zárate
 Para ella fue todo un bálsamo el poder contar una historia más íntima y sosegada antes de dedicarse de lleno a la vorágine de la promoción de la serie que la lleva a lugares tan estrambóticos como Japón donde pese al cambio de culturas e idioma entendían perfectamente la historia, porque al final los lectores lo que buscamos son las pulsiones humanas y esas son universales.


 Después de la promoción se dedicó a escribir la que es hasta el momento su última novela, La templanza, donde en esta ocasión el protagonista es un hombre, Mauro Larrea.  Están ahora haciendo una serie de sus andanzas por México, Cuba y España. 
 Tres libros en total desde 2009 que la han llevado a pedir una excedencia en su trabajo como profesora de Filología Inglesa en la Universidad de Murcia y un cuarto que está elaborándose, del que tan solo nos dijo que en esta ocasión los protagonistas iban a ser corales. 
 Seguro que está disfrutando del proceso de escribir, porque según ella misma dijo lo que más le gustaba era el proceso de documentación. Lo que le hacía disparar la historia son los escenarios, a partir de ahí empieza a buscar, los testimonios orales, los libros de cartas, las memorias, los documentos visuales y sobre todo los periódicos de la época para poder crear ambiente. No quiere que sus novelas sean unos "tochos" inabarcables de hechos, sino que tengan vida y eso es algo que consigue gracias a sus personajes y lugares. 
 Y aunque no comenzara en la escritura como vocación, sí que se nota que volcó todos sus conocimientos y recursos lingüísticos en ella.