martes, 20 de marzo de 2012

THE HOUSE AT RIVERTON' ('LA CASA DE RIVERTON')- Kate Morton



The house at Riverton (La casa de Riverton)

AUTORA: Kate Morton nació en Australia en 1976. Tras estudiar arte dramático y literatura, emprendió su doctorado en la Universidad de Queensland. Actualmente vive en Brisbane con su marido y su hijo. Su primera novela, La casa de Riverton, se publicó con enorme éxito en 29 países y alcanzó el número uno en muchos de ellos. Solo en el Reino Unido ha vendido más de 600.000 ejemplares y ha recibido excelentes críticas en los medios más importantes. Es también autora de Las horas distantes y del  bestseller El jardín olvidado (Suma, 2010).

EDITORIAL: Punto de lectura.
PÁGINAS: 514.


PUNTUACIÓN: 8/10.

SINOPSIS: Verano de 1924. Durante una rutilante fiesta de la alta sociedad en Riverton Manor, un joven y prometedor poeta se quita la vida.
Invierno de 1999. Grace Bradley, una anciana de noventa y ocho años que otrora fuera doncella en la mansión de Riverton, recibe la visita de una joven directora de cine que está rodando una película sobre aquel suicidio. Esa visita convoca los recuerdos que durante décadas Grace había relegado a lo más profundo de su mente, incapaz de enfrentarse a ellos.


VALORACIÓN: Leer las páginas de La casa de Riverton es indagar en todos los secretos que se esconden en esa mansión. El suicidio del poeta en el lago, tan solo es la punta del iceberg. Te va enredando por momentos, para que pienses que ya lo has descubierto todo, pero mentira, siempre hay más, nada es lo que parece. 
Nos vamos enterando de toda la historia gracias a la anciana Grace que se la va contando a su nieto Marcus a través de unos casettes. Todos nosotros nos convertimos en su nieto para saber qué es lo que pasó, e inevitablemente acabas cogiendo cariño a la señora, a la narradora, que tanto en primera como en tercera personas nos guía a través de las paredes de Riverton, a través de la historia, de la primera y segunda guerra mundial, de unos personajes totalmente encorsetados en sus clases sociales, en sus convencionalismos. De la familia Hartford y de su servidumbre. 
Gracias a las descripciones que nos da Kate Morton a través de Grace podemos recorrer perfectamente todos los pasillos de la mansión, para mí era como estar viendo una réplica de  Downton que transcurre por las mismas fechas o también de la española Gran Hotel o de Arriba y abajo. La diferencia entre los de arriba y los de abajo, están perfectamente marcada, hay una línea que los separa y cuidado con cruzarla. Las órdenes se siguen escrupulosamente sin preguntar por qué. No hay ninguna queja, ellos son los que mandan. Esto queda perfectamente claro en la figura de Stevens el mayordomo de Los restos del día, de Kazuo Ishiguro. Son cosas difíciles de entender hoy. El que las cosas fueran así porque sí, no había más explicación. Que nadie pudiera decir lo que pensaba, porque la sociedad y la clase social en la que te había tocado vivir (para bien o para mal), ya lo había decidido todo por ti. Esto era así, no solo para la servidumbre, sino también para las mujeres, que lo único que podían hacer por aquel entonces era buscar marido, ese era su único oficio y fin en la vida, no se esperaba más de ellas, que fueran buenas esposas y luego madres. 
Todo eran reglas. 
Esto es lo que se puede sacar del libro. Aparte de todos los secretos que tenían que guardar, porque la gente se veía obligada a vivir de puntillas, para poder satisfacer a la gente y hacer lo que se esperaba de ellos. Muchas veces dejaban de vivir sus vidas por ello, eran esclavos de los demás. Le coges un gran cariño a Grace, a las hermanas Hartford, Hannah y Emmeline; te enamoras primero de David y después de Robert y también en todo momento de Alfred.  Sientes lástima por el pobre Frederick. Odias a la señora de la casa, a Deborah y sobre todo a Teddy
Llegas a sentirte un invitado en esa casa. Quieres saberlo todo de ellos. Además la manera en la que  está contado te invita a saber más, a sentir a todos los personajes como alguien cercano.