jueves, 25 de septiembre de 2014

FESTIVAL DE CINE DE SAN SEBASTIÁN-LA ISLA MÍNIMA



¿Por qué calla todo un pueblo?

Espectacular thriller de Alberto Rodríguez
que deja sin respiración
 en muchos momentos

Cartel oficial 'La isla mínima'.
FOTO: Atípica Films, Sacromonte Films y Atresmedia Cine.
 

LA ISLA MÍNIMA (105')
ESPAÑA, 2014
DIRECTOR: Alberto Rodríguez
GUION: Alberto Rodríguez y Rafael Cobos
REPARTO: Raúl Arévalo, Juan Gutiérrez, Nerea Barros, Antonio de la Torre, Jesús Castro, Jesús Carroza, Cecilia Villanueva, Salvador Reina, Manolo Solo
Thriller
CALIFICACIÓN


SINOPSIS:

 1980. En un pequeño pueblo de las marismas del Guadalquivir, olvidado y detenido en el tiempo, dos adolescentes desaparecen durante sus fiestas. Nadie las echa de menos. Todos los jóvenes quieren irse a vivir lejos y algunos de ellos se escapan de casa para conseguirlo. Rocío, madre de las niñas, logra que el juez de la comarca, Andrade, se interese por ellas. Desde Madrid envían a dos detectives de homicidios, Pedro y Juan, de perfiles y métodos muy diferentes que, por distintos motivos, no atraviesan su mejor momento en el cuerpo.
 Una huelga de los trabajadores del campo pone en riesgo la cosecha del arroz, principal riqueza de la región, y dificulta las tareas de investigación de los dos policías que reciben presiones para solucionar el caso cuanto antes. Sin embargo, la investigación policial pone en evidencia que en los últimos años han desaparecido varias jóvenes más y que aparte del arroz existe otra fuente de riqueza: el tráfico de drogas.
 Nada es lo que parece en una comunidad aislada, opaca y plegada sobre sí misma. Las pesquisas de los detectives parecen no llevar a ningún lado. En este difícil proceso, Juan y Pedro deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro. Su relación se irá estrechando y sus métodos se harán parecidos. Lo único importante es dar con el asesino.

Arte de personaje. COLLAGE: R. ATONDO

OPINIÓN

 Mañana viernes  26 de septiembre se estrenará  en los cines el nuevo trabajo del director Alberto Rodríguez, el thriller La isla mínima. Película que tuve la oportunidad de ver el pasado martes 23 en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián durante la 62 edición del Festival de Cine de San Sebastián, donde fue presentada el sábado 20 en la Sección Oficial.



 La isla mínima parte de la premisa de contar la historia de un pueblo donde nadie habla, pero todos ocultan algo. Un duro trabajo para la pareja de policías enviados desde Madrid, Juan y Pedro, para investigar el caso de la desaparición de dos jóvenes del pueblo durante sus fiestas. 
 Así estos dos policías, Juan (Javier Gutiérrez) y Pedro (Raúl Arévalo) representan las dos caras de la España de la Transición, uno insertado en el sistema y el otro nacido al amparo de la democracia. Puesto que al igual que el anterior trabajo de Alberto Rodríguez, Grupo 7, la película se sitúa varias décadas atrás, concretamente en 1980 y en el entorno rural de la Andalucía más profunda. Un lugar que parece detenido en el tiempo.


 Las marismas del Guadalquivir presentadas como la corteza del cerebro humano son la mejor puesta en escena y la atmósfera perfecta para crear la tensión de la historia. Un paraje húmedo y asfixiante, al igual que muchas escenas que te dejan sin respiración. Son misteriosas y mágicas, a la par que inhóspitas y crueles. 
 Toda la historia es una ficción que comenzó hace varios años en la exposición fotográfica del sevillano Atín Ayo, donde mostraba los últimos vestigios de la forma de vida de un pueblo de Andalucía durante medio siglo. La mayoría eran retratos de lugareños que mostraban la resignación, desconfianza y dureza del momento que estaban viviendo. Personas ancladas al pasado que temen qué les deparará el futuro con la mecanización del campo. Así en 2009, Alberto Rodríguez y Rafael Cobos se plantearon escribir una historia negra, inspirándose en la novela de Bolaño (2666) y películas como El cebo de Vajda, Mistery of murders, Chinatown, Conspiración del Silencio, etc. 

 FOTO RODAJE: Julio Vegner

 Y la situaron en 1980 porque querían mostrar la tensión de ese momento histórico y social. Tenía que sentirse como un rechinar de dientes. 
 Centran la historia en la rutina de dos policías de hace aproximadamente 40 años (para ello contaron con la colaboración de policías de verdad) y alrededor de ellos están el resto de personajes. 
 La pareja protagonista ha sido considerada como una de las más interesantes del género, siendo comparada esta película con la aclamada serie True Detective, con la que se encuentran ciertas semejanzas. 
 Y es que uno de los grandes aciertos del filme es el del reparto, formado por 44 actores en total, de los que destacan Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, ambos son dos polícias que por circunstancias personales han sido degradados y mandados a desentrañar este caso. A Pedro (Raúl) solo le interesa resolverlo cuanto antes para poder convertirse en un héroe y poder volver  a casa. Mientras que Juan (Javier) quiere redimirse de su pasado. Dos hombres que juegan en el mismo plano, ninguno es el jefe del otro, ambos son capaces de ser buenos y malos dependiendo del momento. 


 Y es que los dos tienen un duro caso delante, donde un crimen sexual destapa todos los fantasmas nacionales. Donde los estereotipos sociales de la época están bien reflejados en las gentes del pueblo. El machismo del padre (Antonio de la Torre), la mujer luchadora y soñadora que se acaba rindiendo ante el marido (Nerea Barros), el tonto del pueblo (Salvador Reina), el guapo (Jesús Castro) que se lleva a todas las chicas que quiere y que callan y por otro lado los trabajadores y el jefe de la fábrica que hace lo que le bien en gana. 
 En definitiva un thriller con momentos brillantes, aunque a veces un poco lento. Es como si no pasara nada para de repente pegarte el golpe y así tenerte un buen rato en el que no te puedes despegar de la butaca.  El final deja sin aliento. No deja respirar. 

FOTOS: Mi Festival. Festival de Cine de San Sebastián


ACTUALIZACIÓN: 

Javier Gutiérrez, Concha de Plata al Mejor Actor. 
Premio del Jurado a la Mejor Fotografía: Álex Catalán. 
Premio Feroz Zinemaldia 2014. 


Os recomiendo que mañana vayáis al cine a verla

PD. El resto de películas y todo lo que hecho y a quién he visto durante el Festival, en próximas entregas. 



SPOILER 
(Para leerlo bajad)










Durante toda la película me estaba preguntando porqué al personaje de Javier Gutiérrez se le aparecían pájaros, además bastante extraños y éxoticos, en raros momentos. Y es todo porque esos pájaros representan a los muertos que carga sobre sus hombros.