miércoles, 20 de enero de 2016

SI OS GUSTA EL GÉNERO NEGRO, ESTÁIS DE ENHORABUENA


PAMPLONA NEGRA,
ROCK, FOOD & NOIR 


 Si os gusta el género negro, esta semana -del 19 al 23 de enero- tenéis una cita todas las tardes en el Auditorio Baluarte con la segunda edición de Pamplona Negra, titulada en esta ocasión: Rock, Food & Noir
 En en este encuentro organizado por Fundación Baluarte y la Filmoteca de Pamplona se podrá disfrutar de escritores, novelistas y guionistas de cine negro, charlas, películas y talleres de escritura y guión. 


 Ayer tuvo lugar la charla de la escritora donostiarra Dolores Redondo, bajo el título Alma y espectro
 Dolores con su Trilogía del Baztán ha sido la encargada del auge de la novela negra en España. El que su protagonista sea una mujer -Amaia Salazar- ofrece una mirada mucho más humana de la  historia, nos cuenta más el mecanismo, el porqué más que el cómo. Así ha dejado obsoleto al detective clásico, convirtiéndose en el mayor fenómeno literario desde El tiempo entre costuras, con más de 750 mil ejemplares vendidos y además ahora va a ser llevado a la gran pantalla por el productor de Millenium, quien ve un cierto parecido entre Lisbeth Salander y Amaia Salazar, por la fuerza exterior de ambas y la dulzura que tienen en la intimidad. 

EL ESPECTRO Y ALMA EN LA NOVELA


 ¿Por qué este título? La propia Dolores lo explicó. El alma es la energía vital, mientras que el espectro sería aquello que marca la diferencia. El fantasma o la musa.  Es decir, el espectro es lo que nos llevaría a escribir y el alma es la energía vital que necesitamos para poder llevar nuestra tarea acabo. 
 En su caso, lo que la llevó a escribir esta trilogía fue el propio Baztán que se convierte en un protagonista más de la historia. Ya que se ha descubierto que funcionan bastante bien los escenarios pequeños, como en el caso de Fargo o la reciente Bajo Sospecha.
 Para poder llevar a cabo todo el trabajo lo que hace es escribir en los ratos robados, antes lo hacía más por las noches y ahora que se ha hecho famosa tiene su horario. 

 Pero no pensemos que esto se consigue de la noche a la mañana, no. Antes de escribir algo, ella tiene que tener la novela viva en su cabeza ya que cree que lo garabateado esclaviza. Una vez que lo tiene todo visualizado en su cabeza se pone a escribir, porque una novela se compone de información que hemos ido recibiendo. De las noticias, novelas, películas, series, conversaciones...  Todo influye. Al igual que su infancia que vivió en un matriarcado en un pueblo marcado por la muerte de sus hombres en el mar. Y de las historias mágicas que le contaba su abuela gallega. 
 Por eso ella piensa que sus novelas no son solo novela negra, que van más allá de un caso y su resolución. Ella se centra en lo humano de sus personajes. Puesto que el ser humano es un asesino, según ella. 

CRIMEN A ESCENA- DIVISIÓN DE LA POLICÍA CIENTÍFICA DE LA POLICÍA FORAL 



 Además pudimos ver cómo la División de la Policía Científica de la Policía Foral recreaba la investigación de la escena de un crimen. En esta ocasión, el de un crimen cometido entre las páginas la Trilogía del Baztán. No diremos cuál. 
 Lo primero que hacen es una inspección ocular, es decir, recoger información de la escena, ya que esta es muy objetiva y no está contaminada por intereses. La protegen, fijan la escena, recogen evidencias o indicios y los etiquetan. Hay que tener en cuenta que todo contacto deja huella. 
 Y todo ello lo llevan a la autoridad para poder ser presentado en un juicio al que acudirán como testigos. 


 Crean un camino con una luz rasante que deja todo al descubierto. Protegen las manos con bolsas para que luego sean investigadas por si hay restos de lucha. Comprueban si la sangre es efectivamente del muerto y lo trasladan al tanatorio, sin romper la cadena de custodia de las pruebas. 


 Una vez retirado el cuerpo, aún tienen que hacer más pruebas y seguir buscando indicios. Como son los indicios balísticos, encontrar las vainas disparadas, hacer un croquis, una infografía y realizar otras líneas de investigación. Ya que no se limitan solo a la escena del crimen, sino también a sus alrededores. 


 Para una persona a la que le gusta el género, tanto literario como seriéfilo, fue todo un placer poder verlo. 

FOTOS: R. ATONDO (móvil, sin retocar).