jueves, 1 de marzo de 2012

'THE ARTIST'



The Artist (El artista)

FRANCIA, 2011.
DIRECTOR: Michel Hazanavicius.
GUION: Michel Hazanavicius.
MÚSICA: Ludovic Bource.


REPARTO: Jean Dujardin, Bérenice Bajo, James Cromwell, John Goodman, Penelope Ann Miller, Missi Pyle, Malcolm McDowell, Joel Murray, Ed Lauter, Beth Grant, Bitsie Tulloch, Ken Davitian.
Metacine (cine dentro de cine). Cine mudo. 



PREMIOS:
5 Oscar: mejor película, mejor director, mejor actor, mejor banda sonora y vestuario.
3 Globos de Oro: mejor película comedia/musical, actor y banda sonora.
7 premios BAFTA: entre ellos mejor película, director y guión original.
6 premios César: incluyendo mejor director y película.
Festival de Cannes: mejor actor.
Independent Spirit Award: mejor película, director, actor y fotografía.
4 premios Critic Choice Awards: incluyendo mejor película.
Festival de Cine de San Sebastián: premio del público.
Premios del Cine Europeo: mejor banda sonora.
Goya: mejor película europea.
Satellite Awards: mejor dirección artística.
Producers Guild of America: mejor película.
Premios de la crítica de Washington: mejor película.
Directors Guild of America: mejor director.
Screen Actors Guild: mejor actor.
Círculo de Críticos de New York: mejor película y director.
Festival de Hampton: mejor película (premio del público).
Festival de Sevilla: premio del público.


PUNTUACIÓN: 9/10.

SINOPSIS: Hollywood, 1972. George Valentin es una gran estrella del cine mudo a quien la vida le sonríe. Pero, con la llegada del sonoro, su carrera corre peligro de quedar sepultada en el olvido. Por su parte, la joven actriz Peppy Miller, que comenzó como extra al lado de Valentin se convierte en una estrella del cine sonoro.



VALORACIÓN: en noviembre cuando fui al cine a ver Criadas y señoras, vi en la cartelera los estrenos y entre ellos estaba The Artist, lo único que había oído de ella es que era muda y en blanco y negro, no sabía más. Me llamó la atención pero ahí lo dejé. Hasta que todos los medios de comunicación empezaron a hablar de ella, como el gran fenómeno. Alucinante, en pleno siglo XXI todo el mundo estaba loco con una película en blanco y negro y para más señas... muda. Lo fui dejando pasar hasta que horas antes de que se alzase como la gran ganadora de la 84ª edición de los Oscar, fui a verla, para caer rendida a sus pies.


Muda, lo que se dice muda, como las películas de Chaplin o Buster Keaton, no es, puesto que estas tan solo se valían para apoyarse de la música un pianista o en algunos casos de una orquesta que tocaba en directo en la sala. Mientras que The Artist tiene en todo momento una banda sonora de fondo. E incluso en algunos momentos, haciéndonos salir del encantamiento, oímos.


Desde el primer momento, caí atrapada en sus redes. Viendo una película que trata del cine (metacine), dentro de una película, dentro de... Donde en cualquier momento tenía la sensación que al igual que en La rosa púrpura del Cairo, el actor fuese a salir de la pantalla. Pero no tuve esa suerte, ya que Jean Dujardin, que guarda un gran parecido con los galanes Clark Gable (sobre todo en su papel de Rhett Butler) y Errol Flynn, tiene una sonrisa y expresividad atrayantes.


Te metes en la historia de lleno, quieres saber qué le pasa a la gran estrella del cine mudo George Valentin, que está el pleno apogeo saboreando las mieles del éxito. Dejando de lado a su compañera de reparto y a su esposa, para acaparar él todo los flashes y agradar al público. 


Hasta que aparece en escena una jovencita que consigue eclipsarlo, con sus movimientos de baile y... con su voz. Sí, los actores comienzan a hablar. Lo viejo (Valentin) tendrá que dejar paso a lo nuevo, la actriz Peppy Miller, conocida como la chica del lunar. 
El pobre va cayendo en el olvido, ya no es nadie, tan solo cuenta con la compañía inseparable de su perro y de su criado, que estarán ahí en todo momento, para poder salvarle y hacer que vuelva a la cima, aunque de otra manera. Pero para ello tendrá que dejar su orgullo de lado y rendirse ante lo nuevo. 


Se pueden ver continúas referencias a varias películas clásicas. Como Ciudadano Kane en la escena de los múltiples desayunos con su mujer, de la más moderna pero con reminiscencias del cine clásico, Ed Wood, Valentin disfruta él solo viendo sus grandes momentos de gloria, tal y como haría Bela Lugosi con Drácula, hasta que el joven director Ed Wood lo rescató del olvido para que volviera a la gran pantalla, como sucede aquí. 


El vestuario y la fotografía, son geniales. No necesitan mayores explicaciones, ni comentarios.

En pocas palabras, una gran película, pero un hecho aislado, no nos vamos a convertir ahora todos en muditos.


La novedad de volver al pasado. Innovar está en mirar hacia atrás.