jueves, 3 de enero de 2013

'LA TABLA ESMERALDA'- Carla Montero


Portada del libro 'La tabla esmeralda'. 
FOTO: R. ATONDO (Instagram @ratondom)

AUTORA: Carla Montero (Madrid, 1973). En el plano académico, soy licenciada en Derecho y diplomada en Administración de Empresas; también me hubiera gustado ser licenciada en Historia,pero como nunca  me he dedicado en serio, me he quedado en una simple aficionada, eso sí, muy aficionada. En  el plano personal, soy  madre de cuatro hijos y esposa de un solo marido durante veinticuatro horas al día; el resto del tiempo, escritora. Con mi primera novela, Una dama en juego, gané el Premio Círculo de Lectores de Novela, un galardón muy especial para mí, porque un jurado compuesto exclusivamente por lectores, personas ávidas de libros con los que pasar un buen rato, pensó que mi historia merecía la pena ser publicada. Hasta la fecha, con más de 40.000 ejemplares vendidos y alguna que otra traducción, quiero creer que no se equivocaron. La Tabla Esmeralda, mi segunda novela, se publicará en Italia y Polonia y ha tenido hasta la fecha una estupenda acogida entre editores de Holanda, Francia, Escandinavia, Alemania y, por supuesto, España, donde pretendo volver a ofrecer a los lectores el libro que a mí me gustaría leer, de esos que uno acaba con una sonrisa en los labios o una lágrima en los ojos... ¿quién sabe?

EDITORIAL: Plaza Janés.
AÑO: 2012
PÁGINAS: 743.


PUNTUACIÓN: 10/10.

SINOPSIS: Madrid, en la actualidad. Hasta que El Astrólogo se cruzó en su camino, Ana, una joven historiadora del arte del Museo del Prado, llevaba una vida tranquila junto a Konrad, un rico empresario y coleccionista de arte alemán. Pero una carta escrita durante la Segunda Guerra Mundial los pone sobre la pista del misterioso cuadro atribuido a Giorgione, el enigmático pintor del Renacimiento. Alentado por el enorme valor de El Astrólogo, Konrad convence a Ana para embaucarse en su búsqueda. La joven, consciente de todas las dificultades que se le presentan, pide ayuda al doctor Alain Arnoux de la Universidad de la Sorbona, especialista en localizar obras de arte expoliadas por los nazis. Sin embargo, esta decisión solo parece complicarle las cosas.

París, durante la ocupación alemana. El comandante de las SS, Georg von Bergheim, militar de élite y héroe de guerra, acaba de recibir una orden: debe encontrar el paradero de un cuadro de Giorgione conocido como El Astrólogo. Hitler está convencido de que la obra esconde un gran enigma, una revelación que ha pasado de mano en mano durante siglos. La búsqueda conduce al comandante hasta Sarah Bauer, iniciándose entre ellos una persecución trepidante que tendrá consecuencias inesperadas para ambos.

Dos historias de amor separadas en el tiempo pero unidas por el misterio de un cuadro desaparecido. Un peligroso juego de amenazas e intereses ocultos que cambiará la vida de los protagonistas para siempre

VALORACIÓN: Como bien dice su propia autora, acabé con una sonrisa en los labios después de leer el libro y también de derramar alguna que otra lágrima. En las 743 páginas que conforman la novela, recorrí medio planeta y media historia de la mano de sus dos protagonistas femeninas, Ana y Sarah. Ellas son las que mandan, dos jóvenes inocentes y tímidas, pero de una gran belleza, que ellas mismas desconocen; son capaces de hacer lo imposible por los suyos. 
La búsqueda del cuadro de Giorgione, El Astrólogo, tan codiciado por todos, entre ellos el mismísimo Hitler, no es más que la excusa para unir a todos estos personajes a través del tiempo, para unir y desunir a parejas y familias gracias al amor al arte o por el arte en sí mismo. 

Al igual que en los libros de Julia Navarro (Dime quién soy) o de Almudena Grandes (Inés y la alegría), podemos saber cosas de la historia gracias a la vida de los personajes, a través de la acción, vivimos momentos históricos. Dan una gran lección de historia y de vida, de la mano de como ellas mismas dicen, unas aficionadas. Hay en todas ellas un gran trabajo de documentación e investigación sobre los diferentes momentos históricos.


Un fragmento extraído del libro La tabla esmeralda, de Carla Montero:


- El destino nos había programado para odiarnos -dijo Sarah a modo de reflexión- y, sin embargo, nunca pude hacerlo. Con el tiempo me he ido dando cuenta de que la guerra hizo de todos nosotros lo que no éramos, para bien y para mal. Georg, en cambio, fue siempre él mismo, la misma persona, aunque con el uniforme equivocado: en esencia, un hombre bueno.