lunes, 16 de septiembre de 2013

EL LECTOR DE JULIO VERNE- Almudena Grandes


Una gran lección de historia a través de la mirada 
de un niño andaluz de nueve años


Portada del libro El lector de Julio Verne, de Almudena Grandes



El lector de Julio Verne 
AUTORA: Almudena Grandes.
EDITORIAL: Tusquets Editores
PÁGINAS:
401 
AÑO:2012



Calificación:


SINOPSIS: 
Nino, hijo de guardia civil, tiene nueve años, vive en la casa cuartel de un pueblo de la Sierra de Jaén, y nunca podrá olvidar el verano de 1947. Pepe el Portugués, el forastero misterioso, fascinante, que acaba de instalarse en un molino apartado, se convierte en su amigo y su modelo, el hombre en el que le gustaría convertirse alguna vez. Mientras pasan juntos las tardes a la orilla del río, Nino se jurará a sí mismo que nunca será guardia civil como su padre, y comenzará a recibir clases de mecanografía en el cortijo de las Rubias, donde una familia de mujeres solas, viudas y huérfanas, resiste en la frontera entre el monte y el llano. Mientras descubre un mundo nuevo gracias a las novelas de aventuras que le convertirán en otra persona, Nino comprende una verdad que nadie había querido contarle. En la Sierra Sur se está librando una guerra, pero los enemigos de su padre no son los suyos. Tras ese verano, empezará a mirar con otros ojos a los guerrilleros liderados por Cencerro, y a entender por qué su padre quiere que aprenda

mecanografía.

OPINIÓN: 
Este es el segundo libro de la serie Episodios de una guerra interminable, después de Inés y la alegría (ver su correspondiente crítica aquí). En esta ocasión, una vez más nos da toda una clase de historia de una manera sencilla y atrapante de la mano de un niño andaluz de nueve años. Todo un mundo dramático a finales de los 40 hasta más de los 50. 
Porque, ¿qué puede escuchar detrás de la puerta el hijo de una guardia civil en un pueblo de Jaén en 1947?
Pues de todo, ese inocente niño va a crecer de una manera bastante rápida, aunque siempre en todo momento quiera mantener su inocencia, sobre todo por respeto a su padre y en especial a su madre, una de las principales afectadas de la historia sin haber hecho nada.
Nino se da cuenta de cómo nadie es lo que parece, de que todo el mundo oculta algo en un pueblo en el que todos creen saberlo todo. Pero nada de esto es verdad. A su edad, como cualquier niño, siempre busca a un adulto a quien admirar a quien querer parecerse y en este caso es Cencerro (Tomás Guillén Roldán), el guerrillero mítico que vuelve loca a toda la Guardia Civil. Entre ellos a su padre, al que mira con ternura porque está atrapado en un destino que no ha buscado. 
Por eso gracias a Pepe el Portugués y los libros de Julio Verne decide que no quiere ser guardia civil. No quiere ser el encargado de sembrar el terror y de amargar al pueblo entero. No quiere ser el culpable de matar a varios inocentes por la espalda, tan solo por tener ideas diferentes, pero principalmente... por miedo. 


 "En un viaje de 2004 mi amigo Cristino Pérez Meléndez, hijo de guardia civil, me contó una historia de su infancia en la que yo vi inmediatamente una novela. El lector de Julio Verne es esa novela, la novela de Cristino, que aquella noche me habló de los que se echaron al monte y de Cencerro, de su valor, de su arrogancia, de la leyenda de los billetes firmados y de su muerte heroica en la Sierra Sur de Jaén, y me contó cómo era la vida del hijo de un guardia civil en una casa cuartel como la de Fuensanta de Martos, donde las paredes no sabían guardar secretos y los gritos de los detenidos llegaban hasta las camas de los niños, igual que llegó hasta sus oídos, una noche, la preocupación de su padre por un hijo tan bajito que no iba a dar la talla de mayor, y al que por eso obligó a aprender a escribir a máquina."

Almudena Grandes.