miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL MÍTICO VESTIDO DELPHOS


LA HISTORIA DE UN VESTIDO QUE HIZO HISTORIA

FUENTE:ANTENA3


Hemos podido ver en la serie El tiempo entre costuras cómo en un tiempo récord la costurera Sira (Adriana Ugarte) creaba un falso Delphos para Rosalinda Fox (Hannah New).

Y varios espectadores os habréis preguntado qué es un Delphos, más allá de su oráculo, ¿no? Pues bien, el Delphos es una creación del español Mariano Fortuny y consiste en una sencilla túnica de seda plisada que imita las formas del chitón jónico, un tipo de indumentaria griega. Donde destaca la caída de los finos pliegues de seda desde el hombro, moldeando todo el contorno de la figura femenina. 


MARIANO FORTUNY, EL LEONARDO DA VINCI ESPAÑOL


Mariano Fortuny, en su despacho. FUENTE: MUJER DE HOY

Mariano Fortuny nació en Granada el 11 de mayo de 1871 en el seno de una familia de pintores del siglo XIX. De su padre, Mariano Fortuny Marsel heredó su amor por la pintura, los viajes, el coleccionismo de objetos curiosos, el orientalismo y el gusto por los tejidos y la tecnología. De hecho, dedicó toda su vida a conseguir la belleza en todos los órdenes. 


Con el inicio de la III Guerra Carlista la familia se trasladó a Roma y a la muerte de Mariano Fortuny Marsel, su viuda Cecilia Madrazo se marchó con sus dos hijos a París, donde Mariano a la temprana edad de 7 años gracias a su tío Raimundo comenzó a pintar y a relacionarse con el mundo de los artistas. 

Pero como era alérgico a los caballos, la familia se vio obligada a mudarse de nuevo, esta vez a Venecia, al palacio de Martinengo. Ahí es donde a sus múltiples aficiones y habilidades, añadió una nueva, la fotografía. A su muerte, había almacenado más de 10.000 negativos. 


Y LLEGÓ EL AMOR CON HENRIETTE NEGRÍN

El año de 1897 cambió la vida de Mariano. En su viaje en solitario a París conoció a Henriette Negrín, de quien se enamoró, pese a la oposición de su madre y hermana que nunca la vieron con buenos ojos, por ser divorciada y pequeño burguesa. 
Se fue a vivir con ella a Venecia, al palacio Orfei (hoy conocido como Palacio Fortuny) y en 1924 contrajeron matrimonio. 


LA CREACIÓN DEL DELPHOS

En 1906 creó unos velos para las bailarinas de la Ópera de París en el ballet del teatro de la condesa de Bern, inspirados en el knossos cretense. Lo que le llevó a crear, un año después, tras un viaje con su esposa a Grecia, el famoso Delphos. Que para él era mucho más que un vestido, era uno de sus inventos, y como tal lo patentó en 1909.

Chal knossos. 


Los primeros que realizó fueron unas réplicas del chitón podéres que llevaba el Auriga de Delfos (c.476 aC), del que tomó su nombre. 


Auriga de Delfos. 


Muchas veces se lucía sin nada debajo y en un principio estaba pensado para la intimidad del hogar -como deshabillé o vestido de té para recibir a los invitados por las tardes- o el teatro; hasta que mujeres atrevidas como Isadora Duncan o Pavlova los lucieron por la calle. 

En los felices años 20 fue toda una revolución, no solo para el mundo de la moda, sino también para el de la mujer. Le permitió librarse tanto del corsé físico, como del social en el que vivían por aquel entonces. 


EL ÉXITO DE FORTUNY 

Lauren Bacall. 

Fortuny consiguió tener un gran éxito gracias a sus amigos escritores Marcel Proust con En busca del tiempo perdido y también con D'Annunzio que hablaban del Delphos en sus obras. 
Así en 1991 expuso en el Louvre y un año después abrió tienda en París y Londres. Y apareció en la revista Vogue
Montó un fábrica en la isla italiana de Giudecca en 1922 y abrió más tiendas en París y Milán. 


La suerte le sonreía a Fortuny hasta los años 30, en que como les pasó a muchos otros su negoció se vio debilitado por la Gran Depresión. Hasta que Elsie McNeill consiguió que le cediera sus derechos para vender en Estados Unidos. 



Todo iba bien, hasta que en 1948 la salud de Mariano Fortuny empezó a resentirse por culpa de un cáncer intestinal del que falleció el 2 de mayo de 1949. 

Tras su muerte, su mujer se vio incapaz de seguir con su trabajo, y fue Elsie quien siguió adelante. 


TODO UN MITO

Pese a todo lo que  hizo en varios campos, como el de la pintura, fotografía, grabado y textil, en España nunca ha sido realmente reconocido como se merece, de hecho tras su muerte, el Gobierno rechazó el ofrecimiento de su viuda de donarle el Palacio de Orfei de Venecia, residencia y estudio del artista, que finalmente se lo quedó encantada Italia. 




Aún a día de hoy, casi cuando se va a cumplir un siglo de su creación, aún se sigue investigando sobre el Delphos. Debido a todo su misterio. El arte está en su plisado, que es una técnica del propio diseñador y uno de los secretos mejor guardados del mundo de la moda. Se hacía apretando y retorciendo fuertemente entre las manos bandas de tela mojada hasta arrugarla en el sentido largo de la misma y después en sentido contrario. 


Como bien se puede ver que intentan hacer Sira y Jamila. 


FUENTE: ANTENA 3

Los colores también son inimitables, los pliegues cambiaban según el movimiento y reflejo de la luz. Creó una impresionante gama cromática, con tintes naturales de origen mineral y orgánico que él mismo fabricó, gracias a antiguos manuales y viejas recetas de artesanos de la zona del Véneto. De hecho, cuenta una leyenda, que su viuda tiró a las aguas del canal de Venecia los últimos tintes, para que no pudieran ser imitados. 

No hay dos iguales. Mangas cortas o largas, cordón de seda, cristales de murano. Chaqueta o chal de terciopelo, fajín o cinturón. Una de las novedades que introdujo fue el del número de telas empleado para su realización que pasó de cuatro a cinco, para que mujeres más rollizas pudieras lucirlo. 





FUENTE: VINTAGE TEXTILE


He encontrado uno de 1920, por 9.800$ en la web Vintage Textile, eso sí, no sé si vendrá enrollado dentro de unas cajas que él mismo creó, pero sí que viene con su etiqueta: FORTUNY DEPOSÈ.


Isadora Duncan y su hija. 

También se pueden dar un paseo por Venecia e ir a Venetia Studium donde hacen unas fantásticas reproducciones. 

Así que también puedes llevar la creación de Fortuny como hicieron en su época Sara Bernhardt, la marquesa Luisa Casati, la baronesa Rothschild o Peggy Guggenheim. O más recientemente la desaparecida modelo Tina Chow y Natalia Vodianova.





O sino una de las inspiraciones de Karl Lagerfeld, Lanvin o Valentino del Delphos. 



Desfile de Karl Lagerfeld.

Lanvin. 



Desfile de Valentino.