jueves, 20 de octubre de 2011

'ED WOOD'



















Ed Wood

EEUU, 1994.
DIRECTOR: Tim Burton. 
GUION: Scott Alexander y Larry Karaszewski. 
REPARTO: Johnny Depp, Martin Landau, Sarah Jessica Parker, Patricia Arquette, Jeffrey Jones y Bill Murray. 
Comedia, drama, biográfico, metacine.

PREMIOS: Ganadora de dos Oscar en 1994: mejor actor secundario y mejor maquillaje. 

TRÁILER ED WOOD: 


PUNTUACIÓN: 5/10.

SINOPSIS: Del aclamado Tim Burton (Batman, Eduardo Manos Tijeras, Pesadillas Antes de Navidad) llega la historia real del peor director de Hollywood, Ed Wood. Con la estrella Johnny Depp (Eduardo Manos Tijeras) en el papel del excéntrico personaje, aficionado a vestirse de mujer y con muy escasas oportunidades de ser elegido para dirigir películas en un gran estudio, Ed Wood persigue con tenacidad su sueño, llegar a ser un famoso director. Tras reunir un curioso grupo de personajes: la reina del terror, el voluminoso luchador sueco, la leyenda de la pantalla el decrépito Bela Lugosi (Martin Landau, ganador de un Oscar), realiza películas de bajo presupuesto y no muy cuidadas técnicamente que llegan a convertirse en un clásico y hacen de él una leyenda.

Johnny Depp como Ed Wood, intentando vender su próxima película.


VALORACIÓN: Tras haberme leído la biografía del actor Johnny Depp, tenía ganas de ver todas las películas que había realizado hasta la fecha y que aún no había visto. Y Ed Wood, era una de ellas, que además da la casualidad que está dirigida por mi director favorito, Tim Burton; así que mataba dos pájaros de un tiro.
Desde un primer momento, los créditos iniciales de la película ya demuestran que vas a ver una película de Tim Burton. La oscuridad, la lluvia, el cementerio, las tumbas...Todo. La película en su conjunto me sorprendió bastante, me llamó la atención, pero en algunos momentos me llegó a resultar realmente pesada. Pero todos los actores están brillantes en su papel, tanto el protagonista Johnny Depp, incluso vestido de mujer, no pierde su encanto. Y el secundario Martin Landau como el vampiro Bela Lugosi (parece que estés viendo al propio Drácula). La relación entre los dos, es lo más emotivo de toda  la película, pero sin llegar a ser sensiblera o triste, para nada, no llega a ningún extremo. Pero se ve clara tanto la admiración como el cariño que Ed Wood sentía  no sólo por el mito de Drácula, sin por la persona de Bela, que ya había dejado de existir para el resto del mundo. Una persona atrapada por su personaje.
También me gustó ver a Sarah Jessica Parker en un papel totalmente diferente al de Carrie Bradshaw de Sex and the city. Se hacía incluso difícil reconocerla. Gracioso el guiño en la crítica a su cara de caballo, algo que la actriz ha escuchado cantidad de veces en la vida real.

Grabando 'Plan 9'.

En definitiva una película extraña, pero buena. Todo ello gracias a la interpretación de los actores. Se puede ver en la figura de Ed Wood, una persona que pese a todo sigue adelante, que no se rinde. Y como bien le dice "Orson Welles", en esa extraña conversación en el bar. "¿Por qué filmar los sueños de otros?"

MÁS INFORMACIÓN: 

Ed Wood es una película biográfica. Dos guionistas en ascensión, Scott Alexander y Larry Karaszewski exhumaron la vida peculiar de Edward D. Wood Junior (1934-1978). Este cineasta poco conocido dirigió una docena de películas sobre todo "de explotación" (para españolizar una expresión estadounidense): erotismo blando que engaña la censura y ciencia ficción paupérrima que se inspira en el peligro de la bomba atómica. Sus películas no tuvieron ningún éxito pero se empezaron a exhumar en televisión o vídeo por su fuerza cómica involuntaria.


Tor Jonhson y Vampira.

 ¿Quién tuvo la idea de consagrar Vampiros del espacio (1959) como "la peor película de todos los tiempos?" Aquí se inició una nueva vida para sus obras. 
En esta época, Columbia se puso en contacto con Tim Burton para que dirigiera Mary Reilly, una película de terror gótico y nueva versión de las "aventuras" criminales de Jack el Destripador. El proyecto tarda en tomar forma; la visión del cineasta no se corresponde con la del estudio y se produce un alejamiento más o menos amistoso. Tim Burton quiere volver a rodar pronto y decide dirigir él mismo la historia de Ed Wood. Los guionistas se inspiraron en un libro de reciente publicación, Nightmare of Ecstasy, de Rudolph Grey, para mostrar todas las facetas del personaje: Edward D. Wood Jr. adoraba travestirse. Se vanagloriaba de haber participado en el desembarco de las tropas estadounidenses en Europa llevando bajo el uniforme ropa interior femenina, razón por la que prefería morir a ser herido. Más tarde, si no se vestía de mujer era incapaz de rodar sus baratas producciones con rodajes encadenados durante varios días...


Tim Burton en el plató con Johnny Depp y Sarah Jessica Parker.

Pero lo que sedujo aún más a Tim Burton, por encima de la rareza del personaje-recordemos el "travestismo" de Bruce Wayne en Batman, fue su amistad con Bela Lugosi. Este actor de origen húngaro conoció el éxito gracias a su legendaria interpretación del conde Drácula, primero sobre las tablas en una adaptación escénica de la novela de Bram Stoker y, más tarde, en Drácula, película que rodó Tod Browning en 1931. Socio y rival de Boris Karloff, que inmortalizó la criatura de Frankestein, Lugosi alimentó su propio mito-durmiendo, por ejemplo, en un féretro, a semejanza de los vampiros que interpretaba-hasta convertirse en prisionero de su personaje: cuando Ed Wood lo conoció, a principios de los años cincuenta, el actor de avanzada edad ya casi no actuaba. Las películas de terror se habían vuelto paródicas en su mayoría y Bela Lugosi asustaba menos en pantalla que en la vida real: todo Hollywood conocía su toxicomanía, incluso pensaban que había muerto. Ed Wood le hizo rodar -una lástima que los papeles sean ridículos y las películas grotescas- y ayudó a Lugosi en los planos afectivo y material. La relación que les unión emocionó a Tim Burton porque le recordaba su propia admiración por Vincent Price y su encuentro unos años antes de la muerte del actor.

Johnny Depp (Ed Wood) con Martin Landau (Bela Lugosi) viendo 'Drácula'.

Tim Burton decide rodar Ed Wood en blanco y negro porque cree que está vinculado a las películas de Ed Wood y, confiesa, "para que no se plantee la cuestión sobre el color de los ojos de Lugosi". Hizo bandera del rechazo al realismo y el proyecto va cobrando importancia a los ojos del cineasta. No será una biografía cien por cien fiel, ni una autobiografía encubierta, sino una especie de homenaje al cine, a la pasión que suscita en la línea de Fellini 8 1/2. Al elegir una vez más a Johnny Depp, Burton acrecienta el realismo de la película: Depp construye un Ed Wood puro, ingenuo, una especie de santo laico del cine malo, un cruzado de la serie B. En la vida real Ed Wood estaba rodeado de una fauna más o menos recomendable: ladrones, "visionarios", transexuales al borde de la prostitución, yonquis, strippers y sus "protectores". El cineasta elimina lo incómodo, lo licencioso y lo sórdido. Renueva su cariño por los disfuncionales de toda índole. Los convierte en la pantalla en simples "discípulos" originales pintorescos. Personas que caminan junto a la normalidad sin siquiera percatarse de su existencia. 


Johnny Depp vestido de mujer con el jersey de ángora.

La película es un homenaje a una determinada manera de hacer cine... casi infraartesanal. Ed Wood, a quien Depp interpreta como si fuese el personaje heroico y unidimensional de una película de serie B de aquellos años, empalmaba por ejemplo retazos de película sin relación y recuperaba de la basura de los estudios imágenes de archivo disparatadas e inutilizables (en argot cinematográfico: los stock-shots): un cargamento de visiones de Glen or Glenda (1953), "su" película sobre el travestismo, imágenes militares en Vampiros del espacio, etc. Eran collages prácticamente experimentales. "Las películas de Ed Wood son malas, pero especiales" comenta Burton. "Tienen algo que explica por qué se siguen viendo estas películas y reciben su reconocimiento, más allá del hecho de que sean malas. Una cierta tonalidad, un saber hacer peculiar. No se parecen a nada. Ed Wood nunca dejaba que los obstáculos técnicos como hilos demasiado visibles o decorados inexistentes le distrajeran de su relato. Veo en ello una forma peculiar de integridad". 


Sarah Jessica Parker (Dolores) y Johnny Depp (Ed Wood).

El extraño humor de la película culmina en las escenas abracadabrantes del rodaje como el gigante Tor Johnson , a quien Ed Wood confía  papeles de monstruo, capaz de destrozar los decorados de un golpe. Es el tipo de problema con el que su personaje se enfrentaría en la vida real, responde el cineasta a través de la boca de Johnny Depp como rey del silogismo. Más tarde se ve la escena (en el fondo muy emotiva) en que Lugosi debe introducirse en plena noche en una ciénaga semicongelada para fingir un combate con un pulpo de goma totalmente inerte. El pobre Bela Lugosi, ya mayor y enfermo, se sumerge en ella con la mayor naturalidad porque es lo que hay que hacer: El espectáculo debe continuar... a cualquier precio. Y este vampiro jubilado invierte todo su saber interpretativo en agarrar y agitar los tentáculos de la bestia, mientras lanza gritos roncos. Y funciona... o casi. 


Martin Landau (Bela Lugosi).

El cine, bueno o malo, se construye: la película defiende esta tautología. Pero, en el fondo, ¿lo es en verdad? ¿No se trata, sobre todo, de la lógica personal de un cineasta surgido de la animación que reconstruye la realidad en vez de registrarla? La lucha de Ed Wood contra la industria -que no puede sino ignorarlo- se ve ilustrada por una escena encantadora, aunque totalmente inventada: desesperado por la incomprensión que encuentra en sus productores, el rey de las películas de serie Z entra en un bar disfrazado de mujer. Ve, sentado en una oscura esquina, con un aire tan pensativo como el suyo, a un "colega": Orson Welles. Inicia una conversación y descubre que sus problemas como cineastas son casi los mismos: sólo les separa el talento. En el centro de esta película nostálgica- dotada de un final feliz improbable por su incompatibilidad temporal -solo Johnny Depp inventa su interpretación (recordándonos a veces al amigo Pee-wee). Está rodeado de un grupo de actores "serios" y  famosos: Jeffrey Jones, Bill Murray, Patricia Arquette y Lisa Marie, con una morena silueta esbelta que, en aquel momento, era la pareja del cineasta. Sobre todo es magistral la interpretación de Martin Landau como Bela Lugosi. Le valdrá el Oscar al mejor actor secundario. Ed Wood competirá en el Festival de Cannes en 1995 (el debut de Burton), pero se va con las manos vacías. En Cannes la película fue ignorada por el jurado, pero en Estados Unidos ya lo había sido por el público. Es el primer fracaso del cineasta.

Una escena de 'Plan 9'.

FUENTE: GOOGLE IMAGES