lunes, 20 de febrero de 2012

PREMIOS GOYA 2012


Acaba de finalizar la 26ª edición de los premios Goya. Una gala divertida y amena, en donde la novedad era cómo sería la humorista Eva Hache como presentadora del evento (hay que recordar que no es la única mujer que los ha presentado, antes durante muchos años lo ha hecho La Sardá). Pese a no ser santo de mi devoción, hay que reconocer que su entrada, acompañada de varios actores y actrices cantando ha sido triunfal, por la puerta grande. Y sobre su estilo, es el suyo propio, vestida con un top-esmoquin, una mujer que pese a llevar vestidos, tiene cierto toque andrógino, algo que creo que le gusta resaltar. 
Del comienzo, genial Antonio Banderas animando a Hache (que estaría en la gloria) y pidiendo perdón a su mujer Melanie (que aún no sabe decir en español más que olé) y la sorpresa de que el mismísimo Almódovar se ha animado a cantar. 


Después de pasado el mal trago para Hache y de tener a los espectadores con la boca abierta y listos para la carcajada tras el numerito, han cambiado rápidamente de tono, con la reaparición de la actriz Silvia Abascal de la mano de Miguel Ángel Silvestre (El Duque), después de haber sufrido un ictus. La actriz encantada y agradecida a todos por el apoyo recibido consideraba eso ya un gran premio, el simple hecho de poder estar en los Goya. 


Ambos fueron los encargados  de comenzar la entrega de premios con uno sino de los platos fuertes, al menos sí, de los segundos, el de mejor actor de reparto, que fue para Lluís Homar por Eva. 



Ya se había abierto la noche, que seguiría con varios premios menores, los de los cortometrajes (Mejor corto de ficción: El barco pirata; mejor cortometraje documental: Viridiana; y mejor corto de animación: Bird boy), maquillaje (Antxón Gómez por La piel que habito), efectos especiales (Balseiro y Castells por Eva)  y montaje (Pablo Blanco; No habrá paz para los malvados).
Hasta llegar a otro de los platos fuertes, el de actriz revelación, dado por Marisa Paredes y Alberto Amón a una nerviosísima María León por La voz dormida (según lo previsto).



 La película seguía recibiendo premios, el de mejor canción original por Nana de la yerbabuena y así seguían con las demás premios de sonido (Música original: Alberto Iglesias, La paz que habito; sonido directo: Oliveira y Royo por No habrá paz para los malvados).
Hasta, otro segundo plato,las cosas van poco a poco, y como ya había tenido el masculino, ahora tocaba el de mejor actriz de reparto, que dieron Clara Lago y Ernesto Alterio a Ana Wagener por La voz dormida. El film, nada más empezar ya llevaba 3, iba pisando fuerte. 


Después del de mejor director de producción, ahora tocaba a los textos, a los guiones tanto originales (No habrá paz para los malvados de Urbizu y Gaztambide) como adaptados (Arrugas de Cruz, Ferreras y Roca). Y después de otros dos premios menores, el de director novel (Kike Maíllo por Eva) y fotografía (Blackthorn de Ruíz Anchía), venía uno de los platos fuertes de la noche, este sí, el de mejor actriz, que fue a  parar a las manos de Elena Anaya de parte de Jorge Sanz y Victoria Abril, que no sabía ni dónde estaba. 


Y después de tantos premios venía un momento de humor y tranquilidad, aunque para humor el que pusieron los actores Langui, Javier Gutiérrez, Juan Diego, Tito Valverde y Antonio Resines con un rap. 


Pero para que hubiera humor, humor, faltaba el gran Santiago Segura, un hombre que de esta forma dice todas las verdades, fue genial. De lo mejor de toda la gana, junto con el anterior rap. 
Y ya después de este pequeño descanso, continuaron con los platos fuertes, el de actor revelación para Jan Cornet por La piel que habito. 



Pero la noche no acaba ahí, aún quedaban muchos premios, entre ellos el de Goya de honor a Josefina Molina que no pudo asistir por encontrarse enferma. Pero los que asistieron fueron los demás premiados, por película de animación (Arrugas), dirección artística (J. Pedro de Gaspar por Blackthorn), vestuario (también para Blackthorn por Clara Bilbao), documental (Escuchando al juez Garzón), mejor película europea (The Artist) y mejor largometraje iberoamericano,donde el propio Ricardo Darín fue quien leyó que su película Un cuento chino era la premiada. 


Y ahora, sí que ya solo quedaban tres premios, de los grandes. El de mejor actor para José Coronado, el de director a Urbizu, ambos por No habrá para los malvados, que fue la gran ganadora de la noche, a mejor película con 6 Goya. 




Este ha sido un breve repaso de la noche de los Goya, que comenzaron a la tarde con el programa + Gente donde pudimos ver la llegada de cada uno de los actores y actrices con su respectivo modelito a la alfombra roja. Algo que ya repasaré mañana (si eso), con más tiempo.