lunes, 30 de marzo de 2015

25 AÑOS DE 'PRETTY WOMAN'





 Seguro que la mayoría de vosotros habréis visto Pretty Woman mínimo unas mil veces, y sino tranquilos, que seguro que cualquier tarde del fin de semana o cualquier noche tonta la vuelven a poner en televisión. Y es que es algo que siempre está ahí, da igual los años que pasen por ella, en este caso, 25. 



 Sí, la mítica comedia romántica protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere lleva todos estos años encandilando al público y siendo tan actual su historia como en su momento. Como dice la propia protagonista, Vivian, es una versión moderna de la Cenicienta (bueno, de la puticienta dice ella).



 Y es que al fin y al cabo es un peli de Disney. Así que es normal que a Julia Roberts le pareciera que era un cuento de hadas excepto por el zapato de cristal (ella es más de botas que tiene que arreglar con un rotulador negro, gajes del oficio). Pero claro, que sea del universo Disney hace que su trama fuera cambiada, ya que en un principio, Vivian iba a ser no solo una prostituta, sino también drogadicta, vamos que lo tenía todo, que se acostaba con Edward por dinero y al final este la tiraba del taxi arrojándole el dinero acordado y volviendo con su novia. Mientras que Vivian se  iba con su compañera de piso a llorar las penas a Disneylandia. Todo muy bonito, sí señor.



 Además, se iba a llamar 3.000 dólares, cantidad que iba a cobrar Vivian por sus servicios prestados y que a la Roberts le parecía una cantidad ínfima por todo un fin de semana con una prostituta. 




 Pero, ¡menudo fin de semana! Porque además de los 3.000 dólares, Vivian se lleva un collar valorado en nada más y nada menos que 250.000 dólares, por si alguna quiere, ya sabe, que se busque su propio Edward, y que le haga el truquito de la caja, que fue totalmente improvisación de Richard Gere, que le quería dar un poco más de gracia al pobre Edward, que le parecía un insulso y así podemos ver cómo se ríe de verdad la Roberts, porque le debe costar lo suyo. 



 Ya que en la escena en la que está viendo una película y se ríe sola, necesitó de la ayuda del director que le estaba haciendo cosquillas en los pies. Y esta no fue la única ocasión en la que necesitó del director, también lo hizo para que tanto él como Richard Gere le dieran masajes para que se relajara ante las escenas de sexo y así no se le marcaran las venas de la frente. Ya veis qué cosas le pasan a una estrella. 



 Pero todo esto podría no haber pasado sin en vez de Julia Roberts hubieran elegido a otra de las actrices que se presentaron para el papel de Vivian, como Sandra Bullock, Meg Ryan, Kristin Davis, Sarah Jessica Parker o Drew Barrymore. ¿Os lo imagináis? 
 Como curiosidad os diré que incluso la mismísima Anita Obregón afirma que se presentó al casting, pero que iba tan bien caracterizada por las calles de Rodeo Drive que la policía la confundió con lo que no era y... acabó en el calabozo. 



 ¿Y os imagináis que Edward no fuera Richard Gere? Pues esto también podría haber pasado si John Travolta hubiera aceptado el papel o hubieran cogido a uno de los actores que se presentaron al casting, Daniel Day-Lewis, Christopher Reeve y Denzel Washington fueron algunos de ellos. 
 Pero nadie como Richard Gere, que aparte de su improvisación con el detalle del estuche, se lanzó a tocar al piano una canción compuesta por él mismo. ¡Es que este hombre lo tiene todo! 








 Y por último pero no menos importante, seguro que también habréis visto varias veces el cartel de la película. Pues os tengo que decir que el cuerpo que aparece no es de la Roberts, sino el de su doble y que el pelo de Richard Gere aparece negro cuando en la peli es gris. Cosas de la vida. 

FOTOS: PINTEREST 

Si no la habéis visto,  ya estáis tardando. Y si alguien os invita a tener un día a lo Pretty Woman, decid que sí sin dudarlo (al menos en lo que a compras se refiere).